LAS PEORES EMPRESAS PARA TRABAJAR EN CHILE; AGROSÚPER LA PEOR DE TODAS: ¿Y DÓNDE ESTÁ EL SEREMI DEL TRABAJO? (El título fue cambiado por The Paskin)
Javier Rebolledo /
Son algunas de las compañías que generan más utilidades. Sin embargo,
AGROSUPER, "EMPRESA DEL AÑO"
Actualmente, cerca de 500 trabajadores de Agrosuper están siendo asesorados por
Al día siguiente del paro, los funcionarios se presentaron a su lugar de trabajo, pero se encontraron con que las puertas estaban cerradas con candado. En Rosario y Lo Miranda había listas que prohibían el ingreso a cerca de 250 funcionarios en cada sede. "Al ver esto los trabajadores se asustaron mucho. Entendieron que esa lista significaba quedar sin trabajo, así que entraron. Pero todos los de las listas fueron expulsados de inmediato, sin derecho siquiera a indemnización bajo la causal de notable abandono de deberes", cuenta Eduardo Tapia, tesorero del sindicato Agrícola Súper, uno de los pocos que quedaron en pie después del mazazo de la empresa, y que concentra a los funcionarios encargados de la crianza y reproducción de pollos y cerdos.
Adiós a los viejos
Lo que ha venido después de julio de
En esta oportunidad recibió el premio directo de la mano de Ricardo Lagos, quien destacó su labor empresarial. El año pasado sumó un nuevo galardón de parte de Icare; fue destacada en la categoría "Empresa". Héctor Pavez, presidente del sindicato Agrícola Súper, recuerda que antes del éxito comercial, cerca de 30 años atrás, la compañía solicitó a sus empleados rebajar sus remuneraciones. "Mediante una carta se nos pidió que aceptáramos disminuir nuestro sueldo en un 25% porque estaba a punto de quebrar. Nosotros lo hicimos debido a que nos pusimos la camiseta por la empresa", apunta el dirigente. "Esos mismos viejos son los que fueron expulsados en julio. Su situación es desesperada. La mayoría son de sectores cercanos a las faenadoras, gente de campo, y la única posibilidad de trabajo en la zona es Agrosuper. Luego de toda una vida, lo único que saben hacer es lo que aprendieron acá. Muchos tienen dividendos impagos con orden de embargo, otros no tienen qué comer y están consumidos con los créditos. No sé qué van a hacer", sentencia afligido.
El miedo sindical
Según los cálculos de los trabajadores, luego del despido masivo de julio Agrosuper ha sumado cerca de cien más. Eduardo Tapia cuenta que hoy ya nadie quiere escuchar hablar de movimiento sindical. Hace unos meses, un compañero lo golpeó por denunciar prácticas antisindicales en la empresa. "Lo único que haces es traer problemas con tus exigencias", emplazó a Tapia. Pero él cree que el miedo explica la reacción: "Nadie quiere quedarse estancado en un lugar que no ofrece más posibilidades".
Una de las posibilidades de salir del hoyo es asistir al colegio Los Cipreses, institución educacional fundada por Gonzalo Vial y que actualmente es financiada por
Pero también es una herramienta de control social. Según denuncia Lorenzo Jorquera, ex trabajador de Agrosuper, muchos funcionarios expulsados en julio de este año han debido ver cómo sus hijos quedan sin matrícula para el año siguiente. "Mi hijo también está ahí. Yo fui expulsado por necesidades de la empresa hace un par de años cuando recién había sido elegido como dirigente sindical en una planta de Agrosuper. Durante cerca de tres meses hice el recorrido de ir a la empresa para tratar de entrar, pero no me dejaban. Cada día me dirigía de vuelta a
Este Seremi manifestó en su momento que la actitud de la empresa era legal y que los trabajadores se habían equivocado.
Digno socialista tenemos para defender a los trabajadores de la región.
Al parecer, el vejete este, anda obnubilado con otras cosas más primaverales, para su edad, que los problemas de los trabajadores.
RIPLEY, ME FASCINA EL CRÉDITO
La empresa de retail es célebre por sus campañas publicitarias que muestran a modelos y actrices como Cindy Crawford, Claudia Schiffer y Penélope Cruz. También por su éxito económico: la compañía hoy está avaluada en cerca de 1.300 millones de dólares y se encuentra en el puesto 104 del ranking de empresas con mayores utilidades.
Todo esto puede sonar rutilante; pero Ripley es lo que
El sistema infernal
Todos los vendedores de Ripley que fueron contratados antes de la nueva ley de semana corrida, tienen un sueldo variable en base a las ventas que logran. Gran parte del éxito de la compañía se refleja en este concepto: sólo en 2007 logró casi 940 mil millones de pesos en ventas consolidadas. Pero no le interesa cualquier venta, sino sólo aquellas en que el cliente se endeuda; es decir, cuando compra a crédito. "Se concientiza a cada funcionario para que la gente adquiera sus productos a través de esta modalidad. Los jefes nos dicen que lo único que interesa es que la gente pague en cuotas. Hay que ofrecérselo y lograrlo", cuenta Ruth Belmar, secretaria del sindicato de trabajadores de Ripley ubicado en el Mall del Centro. Si el cliente compra al contado, dice Belmar, esto no les trae ningún beneficio a ellos. "Todo lo contrario. Nosotros ganamos en base a ventas, pero todo lo que sea comprado al contado se resta de nuestras comisiones. Sólo cuenta el crédito", afirma
Y el sistema es durísimo. "Cada cierto rato pasa un supervisor que te dice ‘tu compañero lleva vendido más que tú a crédito’. Entonces el sistema se vuelve infernal y termina por estresarte hasta que caes en el hoyo", dice Ruth.
El costo familiar
Los trabajadores dicen terminar reventados. Y la empresa no ayuda demasiado. Hasta el año pasado, las salas cuna ubicadas en el centro eran las únicas que ofrecía la empresa. "De esta forma, una trabajadora de Puente Alto debía llevar en locomoción colectiva a su hijo hasta el centro y, por ejemplo, partir al Alto Las Condes", cuenta Ruth. A partir de 2007 las empleadas pueden elegir algo más cercanos a su hogar y facturarlo a la empresa", cuenta Ruth. Pero el techo del beneficio es bajísimo. Por ley, éste existe hasta los dos años del hijo. "Luego hay que pagar un jardín infantil, que van por el orden de los 160 mil pesos y ahí se vuelve imposible costear la vida. Las mujeres sencillamente tienen que renunciar, ya que el sueldo no alcanza. Es dramático, pero nadie hace nada", cuenta Leandro Cortez.
La otra posibilidad es seguir en la empresa dejando a los hijos con los vecinos, encargados a algún familiar. Si están más grandes se quedan solos. Es la fórmula que obligadamente ha debido seguir Ruth durante años. Con dos hijos de de 16 y 27 años, el menor ha repetido dos cursos en el colegio y todavía está en octavo básico. "Salgo a las 9 de la mañana y vuelvo cerca de las 11 de la noche, cuando ya están a punto de dormir. Me han dicho que el dinero no es todo, que quieren estar conmigo y que se sienten solos, pero no puedo hacer más. Tengo que trabajar para vivir", cuenta Ruth.
Según Leandro Cortez, un 40% de los trabajadores del sector comercio son divorciados. "La cantidad de problemas familiares que se generan producto de las extensas jornadas laborales y el sistema de sueldos variables es inmensa. Termina destruyendo a las familias y a la personas", cuenta.
FLEXIBILIDAD TELEFÓNICA
Atento, propiedad de Telefónica España, es la empresa de telefonistas que usted contacta cada vez que marca algún número de servicio al cliente de la empresa. Si en alguna oportunidad siente que no lo atienden bien, no es nada personal. Jaime Galdames, trabajador de la compañía, cuenta que tienen 170 segundos para despachar a cada cliente. "Y si te pasas, se lo tienes que quitar del tiempo que le corresponde a la persona que viene después. Aunque el reglamento explicita los permisos para ir al baño, muchas veces sencillamente te responden que no, debido a que hay demasiadas llamadas", cuenta.
El sistema funciona con un encargado que controla cada llamado a través de un monitor que le muestra todo lo que está sucediendo en la sala de recepción de llamados. "A su vez, mandados por él, pasan junto a ti otros supervisores que te apuran más y más. La hora de colación y los descansos obligatorios son algo que casi nunca se respeta", cuenta.
Para René Tabilo, presidente del Sindicato Nacional Telefónico y funcionario de Telefónica, este sistema de trabajo es inhumano. "La gente llega acá y no dura más de seis meses. Los han comenzado a contratar en horarios parciales, pero igual se van. Esto echa por tierra la teoría empresarial sobre el beneficio de la flexibilidad laboral como una buena herramienta. Acá los sueldos son variables, igual el horario, pero nadie aguanta", cuenta.
Son cerca de ocho mil los trabajadores, de todas las edades, que trabajan en las cuatro sedes de la empresa en Santiago. Según cuenta Tabilo, Atento funciona como satélite de Telefónica en 17 países y en ninguno de ellos tiene sindicatos. "Uno de los motivos es la altísima rotación laboral. Lo que hemos debido hacer para negociar colectivamente es utilizar la herramienta legal de reunir un alto número de firmas".
En 2006,
UN NÚMERO UNO BAJO
Hace pocos días, el Great Place to Work Institute elaboró el ranking 2008 con las mejores empresas para trabajar. La ganadora de este año fue BancoEstado Microempresas, propiedad de BancoEstado. Orgullosa, la vicepresidenta de BancoEstado Jessica López resaltó el trabajo de los cerca de mil trabajadores que dan vida a la filial del banco. "Este reconocimiento que las empresas del Estado son un buen lugar para trabajar", señaló en su discurso.
Sin embargo, BancoEstado tiene una historia con matices grises. Entre 2002 y 2008 fue sancionada en 247 ocasiones, sumando más 900 millones de pesos en multas. Durante el período en que se puso en marcha
A pesar de que el BancoEstado cumplió con las disposiciones en materia de subcontratación, tiene una larga lista de faltas multadas por la autoridad, las que se repiten una y otra vez en el tiempo. Entre ellas destacan el "no pagar feriado proporcional"; "no otorgar el trabajo contenido en el contrato de trabajo"; "exceder el máximo de dos horas extraordinarias diarias"; "no pagar las horas extraordinarias, no pagar las remuneraciones" y "no otorgar el día feriado básico y no contar con el comedor como reglamentario".
LÍDER EN IRREGULARIDADES
&S, de la mano de sus supermercados Líder, tiene un récord impresionante. Se encuentra en el lugar número 28 del ranking que destaca a las empresas con mejor clima para trabajar según Great Place to Work Institute, firma especialista en la materia. Además, se ubica en el puesto 44 de las que ostentan mayores utilidades del país. A esto se suma un sistema de valores, consagrado en el "código de ética y conducta" de la empresa, que regula la acción de los trabajadores cuya denominación es la sigla SER.
A pesar de toda esta estructura, en la práctica este sistema está lejos de ser efectivo. Con más de 100 razones sociales para una sola compañía, regularmente trasvasija a los empleados de un lado a otro y no es raro que aparezcan como empleados de otra empresa del holding.
Servicio a los clientes
Conversamos con cuatro delegados del Sindicato Interempresas de D&S formado recién en 2007 ya que antes de esta fecha tratar de hacer algo así significaba la expulsión inmediata de la compañía. Uno de los delegados, Alejandro Abarca, también primer ayudante de carnicería del Líder de Irarrázaval, cuenta que las fechas de vencimiento de las carnes no se respetan. "Llega desde los camiones con una fecha y al momento de recibirla ya nosotros debemos ponerle la del día actual, independiente de si el animal ha muerto antes. Luego, cuando la envasamos, la práctica común es que si no se vende y tiene aspecto al día siguiente se vuelve a envasar y se le pone como fecha de elaboración el día en curso. Esta es una política de la empresa y nosotros no podemos hacer nada", señala el dirigente.
Los trabajadores también se quejan de las prácticas de la sección llamada Dailys. En este caso, la política de la empresa atenta directamente contra los derechos de los trabajadores. "Las señoras tienen que preparar algunos platos, trapear el piso y recibir la plata; ellas han reclamado varias veces".
Búsqueda de la excelencia
Cuando se formó el Sindicato Interempresas de Líder en 2007, uno de los principales objetivos de los trabajadores era lograr un aumento sustantivo en los sueldos que, en la mayoría de los casos, bordean los 200 mil pesos. Si bien los trabajadores pedían un reajuste de 7%, apenas se logró un 2%; y sólo para aquellos que recibían el sueldo mínimo.
Otra de las batallas que los trabajadores perdieron en el camino fue la de firmar "contratos colectivos". Sólo suscribieron "convenios".
La diferencia entre ambos instrumentos es fundamental, ya que mientras el primero permite legalmente a los trabajadores ir a huelga en los períodos de negociación colectiva; en el segundo caso, parar las faenas es una causal de despido inmediato. "Así fue difícil negociar bien", cuenta Sergio Pérez, que al igual que sus compañeros está desilusionado de la directiva del sindicato.
Actualmente el sindicato tiene ocho mil afiliados, que no tienen mucho que opinar. Si bien el grupo cuenta con socios en 80 locales, cada unidad no tiene un sindicato base. "Entonces la empresa sólo negocia con los tres dirigentes. Es muy sospechoso, ya que por ley sólo está obligada a negociar con una razón social y está accediendo a hacerlo en conjunto con nulos beneficios para los trabajadores y con el agrado de los dirigentes", opina el delegado Sergio Pérez.
D&S, además, corre con los gastos de la sede sindical, incluido el arriendo. Desde el refrigerador hasta el televisor han sido aportados por la empresa. Según cuentan los dirigentes entrevistados, le hicieron saber a la directiva que aceptar este tipo de regalos les resta independencia, sobre todo si recolectan cerca de 50 millones mensuales provenientes de los socios. "Pero no nos escuchan", dice frustrado uno de los delegados.
Respeto por las personas
Uno de los temas que más molesta a los trabajadores de Líder es el poco respeto que les tienen, fundamentalmente, los guardias de seguridad de los supermercados. Denuncian que con las cámaras ubicadas en las salas de descanso los revisan constantemente. "Sientes que te están mirando todo el día", cuenta Iván Flores, cajero de la sucursal de Santa Rosa. "Cuando salen, a muchos los hacen desnudarse para ver que no se llevan nada. Luego, cuando pasan el control, los dejan a en un patio a pleno sol o frío, dependiendo de la estación", agrega. Los guardias son comandados por Sergio Díaz López, ex agente de
La actitud de hostigamiento también es percibida por los cajeros. El mismo Iván Flores explica que en muchos casos puede pasar una hora desde que piden permiso para ir al baño hasta que los dejen levantarse de sus puestos. Ganan el mínimo y cualquier peso que se pierde lo deben pagar de sus bolsillos. "La rotación es altísima. Son cerca de 2.500 los funcionarios que cambia esta empresa cada año", cuenta Flores.
BANCO DEL DESARROLLO: EMPLEADOS MUDOS
Uno de los departamentos del Banco del Desarrollo, encargado de entregar créditos a pequeños emprendedores Bandesarrollo Microempresa fue galardonado por Great Place to Work, otorgándole el puesto número 17 dentro de las compañías con mejor clima laboral. En paralelo, en febrero de 2007, la empresa fue multada por
La presidenta del sindicato de trabajadores del Banco del Desarrollo, Gloria Soto, destaca que actualmente el bienestar de los trabajadores ni siquiera es un tema secundario para la compañía adquirida en 2007 por el Scotiabank. "La única política es producir. Estructuran las remuneraciones de tal forma que el eslogan parece ser ‘te reviento y, si no alcanzas las metas de producción a fin de mes no ganas nada’. ‘Tienes que ser más agresivo’, le dicen los supervisores a los ejecutivos de ventas".
Con la llegada de los patrones de Scotiabank, las instancias para que los trabajadores colaboraran con la empresa desparecieron. "Antes nosotros podíamos opinar sobre temas de administración. Ahora nos cerraron todas las puertas", explica Soto.
En cambio, denuncia la dirigente, los despidos se han transformado en un mecanismo efectivo para controlar a los funcionarios. "Una de las formas de gobernar es el terror. Cada día echan a trabajadores por necesidades de la empresa, entonces se asume que no hay estabilidad laboral. La gente dice. ‘echaron a mi compañero, a mí me puede pasar lo mismo en cualquier momento’".
Ricardo Hormazábal trabajó durante 19 años para el Banco del Desarrollo. Hace una semana lo despidieron por "necesidades de la empresa", causal inapelable y que deja al trabajador de manos cruzadas. Laboraba en la sucursal de San Bernardo. "Me dijeron que no servía para el cargo. ¿Después de tanto tiempo en el banco? No lo creo. De los 34 años que llevo en el mercado de los cajeros, sólo una vez he llegado atrasado y he presentado licencias médicas en dos ocasiones que, en total suman dos semanas de inasistencia", dice con algo de molestia.
Pese a la sensación de haber salido por la puerta chica, el hombre, que tiene un ojo casi cerrado según su oftalmólogo debido a un tic producido por el estrés, dice que está tranquilo. "Luego de tantos años con este problema, hoy día di el agua de la ducha y me di cuenta de que el ojo no me molestaba", cuenta.
El método

Roberto Grandón, dirigente del sindicato, considera que todo lo anterior responde a que el banco pretende crear trabajadores autómatas y sin relación entre ellos. "Una de las formas de mantener la incertidumbre y la poca unión es no publicar los estados financieros del banco. De a poco esto provoca el abatimiento sicológico del trabajador, ya que no sabe cómo va. Para colmo, vendieron el club social y deportivo donde nos juntábamos a compartir", cuenta el dirigente. Además, según denuncia, las prácticas antisindicales están a la orden del día. "Te monitorean los llamados telefónicos, intervienen los correo electrónicos de los dirigentes y lo sabemos porque afiliados a nuestro sindicato del área de informática son quienes lo han denunciado", cuenta.
Como si fuera poco, Gloria Soto señala que una de las técnicas de la empresa en contra de la sindicalización es ofrecer lo que llaman "manuales de beneficios". Es decir, ofertas en remuneraciones y otras regalías, "pero con la condición de que no se afilien al sindicato; y si lo están, se salgan definitivamente".
